Internacionales

Amazon pone gafas inteligentes en manos de sus repartidores

Amazon ya tiene en marcha un plan para que sus repartidores trabajen con gafas inteligentes, pero la parte que más ruido genera no es la que la empresa destaca. Además de guiar al conductor hasta el paquete, los dispositivos pueden tomar miles de fotografías de personas y propiedades en una sola jornada, según declaraciones de Viraj Chatterjee, responsable del proyecto dentro de la compañía.

Conviene ubicar bien la noticia en el tiempo. El anuncio original se hizo en octubre de 2025, mientras que la ampliación que ahora circula corresponde a 2026: Amazon prevé 5.000 unidades adicionales y superar las 20.000 hacia finales de 2027. Son proyecciones, no cifras de repartidores que ya usen las gafas.

Qué ocurre durante una entrega
Cuando el conductor aparca, el dispositivo le indica en qué parte de la furgoneta está el paquete y le marca el camino hasta la puerta. Las gafas registran la entrega y avisan si el paquete se dejó en una puerta equivocada. Si los datos del pedido señalan la presencia de una mascota, suena una alerta y aparece un icono de huella. Amazon asegura que más de 500 repartidores las han probado durante 18 meses, con más de 275.000 entregas completadas. El conductor lleva en el chaleco un controlador con batería intercambiable y un botón de emergencia, y las gafas admiten lentes graduadas y fotocromáticas.

Las fotos y el sistema que las procesa
Según lo que se ha conocido, el dispositivo tomaría imágenes cada pocos segundos mientras el repartidor camina. Esas fotos serían revisadas por personas y después alimentarían Wellspring, el sistema de inteligencia artificial de Amazon que construye los mapas de reparto. El columnista de tecnología Dave Lee advirtió que la compañía podría verse envuelta en otra polémica por invasión de la privacidad sin proponérselo.

Wellspring ya utilizaba datos del entorno antes de esto: combina imágenes por satélite y de calle, instrucciones de los clientes y registros de entregas previas para ubicar mejor cada paquete, identificar entradas y salas de paquetes. Amazon indica además que desde 2024 ha localizado 202 millones de lugares de aparcamiento y cartografiado 2,8 millones de entradas de edificios. Son cifras del conjunto del sistema que, por sí solas, no demuestran una mejora de eficiencia.

La postura de Amazon
La compañía rechaza que el programa sea una herramienta de vigilancia. Su portavoz, Leigh Anne Gullett, sostiene que la tecnología busca reducir errores y agilizar las entregas con instrucciones de manos libres, y que el programa es voluntario tanto para las empresas socias como para sus trabajadores. Entre las salvaguardas que menciona están el difuminado de datos identificativos, la limitación de accesos, un interruptor físico de privacidad y el difuminado de rostros y matrículas antes de que una persona revise las imágenes.

Los críticos añaden otra preocupación: la captura a pie se sumaría a la vigilancia que ya existe dentro del vehículo. Algunos repartidores afirman que la empresa prefiere invertir en sistemas automatizados antes que en mejores salarios o en pausas para ir al baño. Además, siguen sin concretarse los plazos de conservación de las fotos, y no hay una fecha de implementación en España.

Europa quiere que la grabación se note
El Comité Europeo de Protección de Datos publicó el 13 de octubre de 2026 una declaración sobre gafas inteligentes. En ella recomienda que los dispositivos que capturan imagen o audio avisen de forma perceptible a las personas cercanas, con avisos difíciles de desactivar, que limiten la captura continua y el tiempo de almacenamiento, y que difuminen la identidad de terceros, idealmente desde el propio aparato. Su presidenta, Anu Talus, insiste en que la grabación debe ser reconocible incluso en espacios públicos.

Conviene matizar: el documento no declara ilegal el uso de las gafas de Amazon ni lo prohíbe. Lo que establece es que los fabricantes y proveedores responsables del tratamiento de datos deben cumplir sus propias obligaciones, sin trasladarlas a quien lleva el dispositivo. El Reglamento General de Protección de Datos tampoco se aplica al tratamiento que una persona hace exclusivamente con fines personales o domésticos, lo que deja en un terreno ambiguo quién responde por las imágenes captadas durante el reparto.

Related Articles

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top button