FENARROZ pide calma a los productores tras la derogación del decreto arancelario

El presidente de la Federación Nacional de Productores de Arroz (FENARROZ), Marcos A. Rodríguez, hizo un llamado a la tranquilidad, la sensatez y la unidad de los miembros del sector tras la derogación del decreto que regulaba el régimen arancelario para las importaciones de arroz procedentes de los Estados Unidos.
Rodríguez afirmó que el presidente de la República, Luis Abinader, ha garantizado la existencia de varias alternativas estratégicas destinadas a preservar la estabilidad del mercado y de la producción nacional.
“El presidente Luis Abinader ha hablado de un plan A, un plan B y un plan C para proteger la estabilidad arrocera nacional. El plan A ya cumplió su etapa y ahora corresponde avanzar hacia el plan B, donde los productores debemos estar unidos, comprometidos y dispuestos a defender un sector que por más de cien años ha garantizado alimento, estabilidad y seguridad al pueblo dominicano”, sostuvo el dirigente gremial.
Garantía de abastecimiento
El titular de FENARROZ aseguró que el país cuenta actualmente con inventario suficiente de arroz para abastecer la demanda local. Asimismo, resaltó el rol histórico que ha desempeñado la industria arrocera nacional en momentos de crisis internacional, citando el comportamiento del sector durante la pandemia de COVID-19, cuando se mantuvo el suministro continuo sin especulación de precios.
Rodríguez indicó que la coyuntura internacional y los reajustes en el comercio exterior exigen el diseño de nuevas políticas públicas y esquemas de apoyo para mantener la competitividad en el campo.
En sus declaraciones, el representante de los arroceros valoró la postura asumida por el ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat Bencosme. Destacó que el funcionario, debido a su trayectoria como productor, comprende las dinámicas del sector y ha mantenido la decisión de no autorizar nuevos permisos de importación de arroz.
Finalmente, Rodríguez instó a los agricultores e industriales a participar en las mesas de trabajo con las autoridades nacionales para definir las salidas técnicas y económicas que permitan dar continuidad a las inversiones y empleos que genera la actividad arrocera en las zonas rurales



